The Wattpad Avengers - Blog de Reseñas y Ayuda a Escritores: La Vida Normal de un Wattvenger - Capítulo 1

La Vida Normal de un Wattvenger - Capítulo 1

Hola chicos, entre la mayoría de los admins, decidimos subir una historia todos los domingos y miércoles en teoría cómica para que se lo pasen mejor en el blog. Este domingo me tocó a mi publicar el primer capítulo, y bueno, pues aviso que la mayoría de cosas que se dicen aquí son cosas pervertidas (MUCHO). No lo leas ni no quieres que se dañe tu sensibilidad c':


La lluvia repiqueteaba sobre el cristal de las ventanas del aula cuando Erea salía junto a Loly y Yami de clases. Ese día habían tenido un examen el cual a las tres les había salido de pena, y volvían a casa amargadas, además que el escenario de lluvia no ayudaba.
— Agh chicas, me estoy deprimiendo más —replicó Erea refiriéndose al enorme silencio que se había formado entre ellas.
— Bueno, ¿qué quieres que digamos? —se enfadó Loly, quien nunca había cateado un exámen y aquello le había deprimido más que a ninguna.
— Tranquilas, que corra la paz —las intentó calmar Yami. Ella estaba acostumbrada a suspender, por lo cual era la menos afectada de todas.
Loly hizo un sonido molesto y se dio la vuelta, adelantándose dando zancadas y alejándose de las demás, enfadada.
— Pues sí que le ha afectado —Erea sonrió irónica. Aquel era tan sólo el segundo examen que suspendía, y estaba tan afectada como Loly. Sus padres cogerían un látigo y la matarían a latigazos como se enteraran de aquel suspenso.
— Bah, déjala —Yami cogió una manzana de su mochila y le dio un mordisco, con la boca llena, le ofreció la manzana—. ¿Quieres?
Erea pestañeó.
— No, gracias —se dirigió hacia Loly—. ¡Tú, pedófila de las bragas rosas! ¡Espéranos!
— ¿Cómo diablos has visto mis bragas? —exclamó Loly agarrándose la falda.
— Tengo hasta fotos —Erea sacó el móvil y le mostró una perfecta toma de su trasero y de su ropa interior rosa con conejitos—. Me tienes que decir dónde las compras, ¿eh?
La joven, ruborizada hasta las entrañas, le arrebató el móvil y eliminó todas las fotos que tenía. Abrió mucho los ojos cuando vio que eran treinta y siete.
— ¿Cómo diablos sacaste tantas sin que me diera cuenta?
Erea sonrió.
— Yo nunca revelo mis secretos —observó a la muchacha borrar todas las imágenes—. Por cierto, da igual que las borres, ya las envié a mi ordenador en el momento que las saqué. Tengo una carpeta en la que pongo toda la ropa interior que te pones cada día.
Yami comenzó a reírse de Loly, quien estaba que echaba chispas, pero Erea la miró con una sonrisa pícara y le guiñó un ojo.
— No te preocupes, Yami, de tí también tengo bastantes.
Yami palideció.
—¿Incluso…?

— Si —afirmó Erea con una sonrisa cada vez más amplia—. Incluso el día que te olvidaste de las bragas.
— ¿QUÉ? —gritó Loly — ¿QUE YAMI NO LLEVÓ —Yami le tapó la boca con las manos— BLADAS AD IDTI?
— Puedo hacer que mi ordenador envíe esa imagen directa a mi móvil y…
— ¡NO! ¡NO LO HAGAS! —lloriqueó Yami — ¡Te regalaré mi manzanita pero no lo hagas!
— Ok ok —rió Erea guardando el móvil en su bolsillo.
— Eres una tonta pervertida —le acusó Loly.
Erea comenzó a reír a carcajadas.
— Pues esta tonta pervertida te acaba de sacar otra foto sin que te dieras cuenta.
— ¿QUÉ?
Básicamente, Erea acababa de hacerle olvidar a ambas chicas que habían suspendido un examen, las cuales no se dieron cuenta hasta llegar a casa, debido a su acalorada discusión con la pervertida que le sacaba fotos a las bragas de las chicas.
Al día siguiente, a la hora de salida, Erea caminaba tranquilamente rumbo a su instituto cuando se encontró por el camino a Loly, quien venía acelerada.
Estiró una mano, en la que al principio Erea creyó que le iba a dar una torta increíble hasta mandarla a China, pero dejó la mano alzada y vio que lo que quería era algo.
— Dame tu móvil. Ya. —ordenó.
— ¡NO! ¡NUNCA! —ella comenzó a correr, rápido y escapando de la otra muchacha, quien la perseguía como gato al ratón.
Erea no se dio cuenta de que había otro adolescente delante, pues estaba mirando atrás mientras sonreía soltando carcajadas al aire y riéndose de Loly. Se chocó contra alguien, cayendo al suelo y haciendo que la falda que llevaba puesta se levantara, dejando al descubierta más piernas de lo que ella quería enseñar.
El muchacho desvió la mirada hacia donde la falda ya no tapaba, y se ruborizó, pero no apartó la mirada.
Erea, al darse cuenta de lo que estaba pasando, bajó la falda bruscamente y se levantó, con lágrimas en los ojos y echando a correr mientras gritaba «¡NO! ¡HE PERDIDO MI VIRGINIDAD!».
Loly, mientras tanto pensaba en el karma, y felicitaba mentalmente al chico por lo que había hecho. El muchacho era bastante mono, y decidió hablarle a pesar de tener pinta de pervertido.
— Vaya reacción la de la chica, ¿no?
El muchacho rió.
— Y que lo digas. No se puede perder la virginidad por eso. Hay que hacer otro tipo de cosas —lo expresó con un gesto con las manos— para perderla.
Loly se ruborizó.
— Mi nombre es Loly, mucho gusto —le ofreció la mano.
— Yo soy Igor, encantado —el chico sonrió, observando de reojo los voluptuosos pechos de la muchacha.
— Tú vienes a nuestro instituto, ¿no? —le preguntó, viendo el uniforme que llevaba el muchacho.
— Si, y como no nos demos prisa, llegaremos tarde a clase.
— ¡Oh, mierda, cierto!
Mientras esa conversación sucedía, Erea, al perderlos de vista, dejó de correr y con una sonrisa maliciosa pensó «No perdí mi móvil. Qué fácil es despistar a Loly».
— ¡Erea! —la saludó Yami con una sonrisa, como siempre hacía — ¿Hoy traes tu móvil para sacar imágenes de bragas?
Erea no se lo pensó dos veces antes de contestar.
— Si.
— Oh, pues hoy traje los pantalones cortos del chándal, así que no vas a poder sacarme fotos.
Erea sonrió, traviesa.
— Eso ya lo veremos… Meteré el móvil en los pantalones si hace falta —afirmó con dureza.
— Te mandaré a china de una patada —sentenció Yami llena de terror —. ¡No vas a poder sacarme ninguna foto!
— Tú ponme a prueba, lindura —le sacó la lengua. En ese momento sonó el timbre de clases—. ¿Vamos adentro?
Yami aceptó el reto que erea le había puesto con una mirada decidida.
— Está bien, vamos.


— ¿Cómo carajo hiciste para sacarlas? —gritó Yami viendo la pantalla del móvil de Erea.
— Te lo dije.
En aquel momento la campana había sonado, y ambas chicas se reunieron. Loly andaba desaparecida durante toda esa mañana. No la habían visto ni en los descansos. Sólo en las clases que les tocaba juntas.
Pero en aquel momento, como si se tratara de magia, apareció la muchacha junto a un chico agarrado del brazo. Erea lo reconoció inmediatamente, y tuvo que sobreactuar para que no se dieran cuenta que aquello de ponerse a gritar no era una broma.
— ¡TU! ¡El que me quitó la virginidad!
El chicó rió.
— ¡Oh, Erea, así no se puede quitar la virginidad! —exclamó Loly cansada.
— ¿Ah, no? ¿¡Y entonces…!?—Yami se le acercó y le susurró lo que ya sabía al oído—. Oh, vale. Así. Que… asco.
El muchacho no paraba de mirarla, y eso la incomodaba. Yami decidió continuar con otro tema de conversación, que quizás no era el más adecuado delante de un chico.
— ¿Sabes que a pesar de que llevo pantalones, Erea ha sido capaz de quitarle una foto a mi ropa interior?
Loly cayó en la cuenta.
— ¡Tenía que haberte quitado el movil! ¿Has quitado alguna foto mía?
— Varias en la hora que nos tocó juntas —admitió Erea con un encogimiento de hombros.
Erea observó cómo el muchacho miraba su celular en la mano con deseo. Erea lo guardó. No iba a dejar que las fotos de sus amigas cayeran en manos de un pervertido.
Entonces el muchacho, el cual ni sabía su nombre, habló.
— ¿Qué os parece si quedamos todos en el bar cerca del instituto hoy a las cinco?
Erea iba a negar, pero ambas amigas aceptaron, y la obligaron a ir, por lo que no les quedó más remedio.
Aquella tarde, quedarían con un pervertido.





2 comentarios :

  1. Creo que la mayoría son todos unos pervertidos :) , especialmente Erea-chan (aunque medio inocente en el caso de la virginidad, jaja) ... Ya me imagino que pasará al siguiente capítulo. *sangrado de nariz*

    ~HikariNoAnkoku

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    Respuestas
    1. ¡JAJAJA! Yo siempre soy la pervertida, a pesar de ser la más pequeña XD
      Nadie me supera *-* Me alegra que te gustara este capítulo jajaja XD

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