The Wattpad Avengers - Blog de Reseñas y Ayuda a Escritores: Entrevista a Ivy Baskerville

Entrevista a Ivy Baskerville

¡Chicos! Ahora traemos una entrevista a Ivy Baskerville. :D

Ivy Baskerville fue la ganadora del 1er. lugar en nuestro concurso "Cupido a la orden", con su gran historia "Desde las sombras".




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Entrevista

1. ¿Cómo fue que te inspiraste para crear tu relato "Desde las sombras"?
En realidad no pensaba hacer el relato. Estaba escribiendo el capítulo trece de mi historia principal y tuve la necesidad de incluir el diálogo:

"—¿A qué le temes?
—A lo incontrolable."

Pero no encajaba con ese momento del relato, aunque estaba hablando de los personajes que quería que tuvieran esa conversación. Lo dejé como "diálogo pendiente", abrí el correo para distraerme hasta que se me ocurriera cómo darle un lugar, y vi el concurso. Automáticamente se me ocurrió la historia completa (el principio, el final, las razones, las expresiones, el ambiente). Busqué información sobre Kladno y algunas imágenes para hacerme bien con el escenario (coincido con Umberto Eco cuando dice que Praga es una ciudad mágica, pero preferí buscar una cercana porque es muy usada y sentí que iba a quitarle lo "diferente"). Y empecé a escribir.

2. Y, ¿tienes planeada, en algún futuro continuarla o dejarla con el final que ya tiene?
Planeo dejarla en su lugar, así como está. Puede que algún día haga un conjunto de relatos utilizando el mismo tipo de narración y de extensión similar. Por lo pronto, mi mejor proyecto para "Desde las sombras" es escribirla a mano en los bordes de un anotador artesanal que quiero regalarle a mi hermana por su cumpleaños. Adoro regalarle cosas que nadie más puede tener.

3. ¿Cuál es tu género preferido, y por qué?
Me resulta difícil tener un género preferido, pero el suspenso puede complementar cualquier relato, y nunca está de más. Incluso puede manejarse de diferentes maneras y eso habla mucho de las capacidades del autor de mantener el misterio. Me gustan mucho las policiales, pero más que nada cuando incorporan cuestiones médicas (soy una fanática empedernida de Robin Cook). Sin embargo, prefiero escribir sobre fantasía y cosas sobrenaturales. También me interesa mucho la ciencia-ficción (tengo un par de proyectos a futuro). Como ven, no puedo encasillarme en un género ni para leer ni para escribir. Simplemente tiene que contar una buena historia, y tiene que hacerlo de la mejor manera posible.

4. ¿Cómo fue que comenzaste a escribir?
Entre los catorce y los dieciséis escribía relatos de una página, más por desahogarme que por vocación. En esa época intenté probar de todo: compraba porcelana para hacer figuras y adornos, pero no tenía la paciencia suficiente, y pintaba con acrílicos en tablas de madera, con las que después hacía cajas (todavía las tengo). Había probado la danza, pero mi academia cerró y yo no quería otra. Mis deseos de aprender a tocar un instrumento tuvieron que esperar, y recién ahora puedo hacerlo. En aquel momento ya tenía definido que quería seguir en el camino de la ciencia, pero necesitaba algo artístico para complementar. Entre los dieciséis y los diecisiete me nació hacer una historia como regalo para dos amigas (en la que sigo trabajando), y después de eso las ideas comenzaron a llover. Es el proyecto más serio que tengo hasta ahora, y espero que sea lo menos serio que haga de ahora en adelante.

5. ¿Nos puedes decir algunas cosas que has aprendido como escritora?
No como “escritora”, que es un título muy grande para alguien que todavía se queda sin palabras con frecuencia, pero sí puedo decir lo que aprendí como aficionada. En primer lugar, nunca hay que basar un personaje en alguien de la vida real (a menos que sea estrictamente necesario). Las personas tienen secretos que pueden no gustarnos, y no vale la pena sacrificar un proyecto por una similitud. En segundo lugar, aprendí a no desechar ideas. Si algo no encaja, se pospone, se pone en pausa, pero no se abandona. Para el escritor no puede existir la papelera, sino el cajón de “pendientes” (y qué mejor ejemplo que lo que me pasó a mí con este diálogo que no tenía lugar). También aprendí a no hacer un personaje malo o bueno “porque sí”. Todo tiene una razón. Las personas las tenemos, y a veces pueden parecer lógicas o irracionales según quién las mire, pero son razones al fin y al cabo. Todo tiene que tener su justificación. Otra cosa que aprendí es a ser dueña y señora de mi creación. Con esto quiero decir que los escenarios tienen sus planos, los personajes tienen características reales, las mascotas tienen hábitos propios. Armar una historia es armar un mundo, y uno no puede limitarse a hablar de un único punto. ¿Hay una casa? ¿Cómo es? ¿Cómo está decorada? ¿Hay algo importante que la hace diferente de las demás casas? La descripción es lo que le dice al lector que está en nuestro mundo, no en el suyo, porque impedimos en parte que imagine aquello a lo que está acostumbrado. Y creo que mi mayor aprendizaje en este corto tiempo fue descubrir que las palabras tienen que tener belleza. La literatura es el sexto arte, lo que significa que tiene que movilizar a quienes están en contacto con ella (tanto leyendo como escribiendo). Si las palabras tienen fuerza y belleza, los primeros pasos del camino están dados.

6. Dinos, ¿cuáles son tus libros y música preferida?
Mi alma está vendida al rock y al heavy metal. La música clásica me llama muchísimo la atención, pero a veces me altera un poco. También hice un pacto de por vida con el blues. Y, no sé si para ustedes cuenta como música, pero la lluvia sigue siendo una de las cosas más hermosas que escuché. En cuanto a libros, ya definí un poco mis géneros preferidos para leer, pero si puedo aprovechar la ocasión de ser un poco más precisa, digo que me fascinan las historias de Umberto Eco (¡y pensar que se considera un novelista aficionado!), los cuentos de Asimov (creo que tengo la colección completa de sus relatos), las novelas de Milan Kundera y la belleza de palabras de Laini Taylor y Cassandra Clare.

7. ¿Qué ha sido lo más raro que te ha pasado mientras escribías?
Me pasó estar escribiendo un capítulo y que se me ocurra algo que me parece que queda fantástico en dos capítulos más adelante, y tenga que correr a un registro de capítulos que tengo para que no se me pierda la idea. También me pasó descubrir que cosas que yo ya había escrito se les habían ocurrido a grandes autores. Algo muy lindo que todavía me pasa es estar con mi novio, él practicando con algún instrumento y yo escribiendo, mirándonos a los ojos sin prestar atención a lo que hacemos, pero ni una nota fuera de su lugar por su parte ni una letra mal ubicada por la mía (aunque parezca tierno, para nosotros es una competencia xD). Pero sin duda, lo más extraño y motivador que me pasó fue estar en el secundario, en un examen. Lo terminé rápido y le pedí al profesor de filosofía que me dejara quedarme en el aula (era invierno y no quería salir a la biblioteca porque, en contra de lo que debería ser, era un lío de alumnos). Mi profesor, que siempre quería leer las historias que me pedían de tarea en literatura (sí, las materias no tienen relación), me dijo que podía quedarme. Mientras estaba muy tranquila escribiendo un apartado de mi recién empezada “Guardiana del Fuego y de las Sombras”, él paró a los que estaban todavía haciendo el examen (medio curso aproximadamente) para pedirme, delante de la clase, que si algún día publicaba algo, que no me olvidara de él, que quería ser mi primer fan. Imagínense mi cara xD Fue lo más extraño y a la vez lo más lindo que me pasó mientras escribía. De más está decir que, si logro imprimir mi libro, un ejemplar se va con él.

8. ¿Quieres dedicarte a la escritura como profesión?
Querer como quien dice querer, uno quiere muchas cosas. Escribir como profesión no está en mis planes. Como dije antes, no se puede escribir solo por escribir. Hay que recorrer el mundo, hay que estudiar otras cosas, hay que ser curiosos y explorar. La literatura es el arte que más necesita de los otros seis, por lo que un buen escritor no puede no saber de danza, de música, de pintura, de arquitectura, de cinematografía o de escultura. Seguramente, si me dedicara a la escritura de por vida sería como un complemento. Siempre creí que el arte y la ciencia eran opuestos con más cosas en común de lo que se cree (por eso cuando decidí hacer una carrera científica me desesperé tanto por buscar algo artístico que hacer, me sentía incompleta). Si fuera escritora de profesión, sería bióloga o genetista por deporte. Puede que en algún momento esté en posición de definir prioridades o puede que no, pero cuando algo se hace parte de una persona, es muy difícil sacarle las raíces. Sea como profesión o como hobbie. 

9. ¿Cuál es tu meta en la vida?
Seguir fiel a mí misma. Quiero seguir creciendo pero sin perderme, sin dejar que mis costumbres más arraigadas se vayan con el tiempo. No quiero decidir algún día que la ciencia no es lo mío, o que escribir ya no me llena, ni que no soporto tener animales en casa. No quiero perderme, mirar en retrospectiva y decir “¿dónde quedé?”, por lo que mi meta es mantenerme fiel a mis ideas. Creo que lo mejor que cada uno puede darle al mundo es autenticidad.

10. ¿Cuál es tu mayor temor en la vida?
Precisamente, no cumplir mi mayor meta. Saber que cambié y que ya no soy lo que tan orgullosa estaba de ser. Perder gente que en verdad aprecio por haber modificado mi escala de valores. Creo que hay un momento en el que todo se vuelve borroso y los bordes se pierden, los contornos se tornan difusos y sentimos que nos vamos a ahogar en ese pantano y no vamos a poder salir. Mi mayor miedo es no ser más fuerte que el pantano, y hago el intento de destrozarlo cada vez que aparece. Nunca me ganó hasta ahora, pero siempre puede haber una primera vez.

11. ¿Qué libro crees que todos deberían de leer a lo largo de su vida, y por qué?
“El Principito”, definitivamente. Porque es la metáfora disfrazada de cuento más hermosa que se haya visto jamás. Lo leí en momentos muy diferentes, y siempre pareció ajustarse a lo que necesitaba. Siempre cambiante, siempre adaptándose a nosotros. Más allá de lo motivadora que es su primera lectura, es releerlo lo que nos hace apreciarlo por completo, porque nunca deja de ser esa compañía que parece saber exactamente qué nos pasa. Pero, como no puedo no mencionarlo, el segundo libro que todos deberían leer es “La insoportable levedad del ser”, de Milan Kundera. Los motivos tienen que encontrarlos por su cuenta.

12. ¿Algo que hayas soñado y no has podido quitarte de la cabeza a pesar de los años?
¿“Sueño” como “lo que imagino mientras duermo” o como “meta/proyecto/deseo”? Bueno, si es el primer caso, no he soñado nada que me haya marcado lo suficiente (salvo una escena simple, sencilla y pava, que inspiró la historia “El arma sin filo de la Hermandad”). Como deseo, siempre quise hacer gimnasia deportiva y bailar tango. Nunca pude lo primero, y ahora es un pésimo momento para hacerlo. Quiero decir, soy alta y tengo pies chicos. Mi equilibrio es horrible xD El tango siempre estuvo presente, pero nunca me animé a bailarlo. Creo que si alguien viene y de buenas a primeras me pone una mano en la cintura y se me acerca a menos de diez centímetros, le voy a pegar antes de recordar que esa persona tenía que hacer eso. Para unificar significados, podemos decir que, mientras duermo, sueño que soy lo que deseaba ser de chica.

13. Por último, ¿hay algo de lo que siempre has querido escribir pero, que por una u otra razón, no has hecho?
Sí, y es la pregunta justa para explicar por qué para mí la ciencia es un complemento del arte. Siempre quise escribir sobre trastornos (físicos, emocionales, psicológicos,… sobre todo psicológicos), pero nunca tuve la oportunidad por falta de información. Actualmente estoy escribiendo una historia sobre armas blancas que me lleva más tiempo del planeado porque la investigación que necesita es bastante amplia (y el estudio que requiere, también). A menos que escribamos sobre fantasía (donde es más sencillo imponer reglas), es necesario hacer una lista de los aspectos que no dominamos sobre lo que vamos a escribir, e investigar. Incluso muchos escritores de fantasía tienen que hacer su propia investigación (me excluyo porque, en mi historia, las especies son creadas por mí y los únicos conocimientos teóricos que necesité son temas que ya estudié, por lo que se me hizo mucho más fácil). Tengo una bilogía planeada en la que aparecen dos chicas con determinados trastornos, el esquema de capítulos está casi listo, faltaría comenzar a escribir. Pero sigo buscando información, porque siempre me parece poco lo que consigo (aunque haya juntado folios y folios). Tengo el proceso científico más asimilado de lo que creía, pero no considero que sea algo malo.

¡Nos leemos, Wattyvengers! ;)





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