The Wattpad Avengers - Blog de Reseñas y Ayuda a Escritores: Ladrillo a ladrillo: Construyendo el hábito de escribir

Ladrillo a ladrillo: Construyendo el hábito de escribir

Cuando introduces una actividad en tu rutina diaria haciéndola de la misma manera y a la misma hora cada día, esa actividad se convierte rápidamente en un hábito. 
¿Sabías que para crear un hábito se necesitan solo 21 días? Así es, con forzarte a cumplirlo durante esa cantidad de días ya habrás creado un hábito y empezarás a hacerlo por costumbre, te sentarás a llevarlo a cabo con la misma frecuencia con que te sientas a ociar en Internet. En esta entrada hablaremos sobre cómo conseguir sacarle el mayor provecho a esos veintiún días, pero antes, si crees que me he inventado esa cantidad de tiempo sólo para darte falsas ilusiones, te explicaré por qué sucede esto:

Cada día, en tu hipotálamo, se produce cierta cantidad de células madre que seguidamente se vuelven 1.400 neuronas nuevas listas para ser usadas, así que cada veintiún días podemos construir conexiones entre esas neuronas para crear nuevas costumbres y mejorar nuestra inteligencia. Como se ha descubierto, la inteligencia humana no depende del número de neuronas que se posee, sino de la cantidad de conexiones existentes entre ellas, y dichas conexiones se crean con el hábito. 

Así que, cuando decimos que tenemos 1.400 neuronas nuevas al día listas para crear las conexiones que nosotros decidamos ¿entienden el peso de eso? ¿van a desaprovecharlo? 

¿Cómo aprovechar esos veintiún días para crear el hábito de escribir? 

  1. Imprime o consigue un calendario de proporciones generosas y cuélgalo en una pared que veas varias veces al día, aun si no piensas en verlo, debe ser inevitable que pases frente a él. Por cada día que logres repetir el hábito de escribir, dibuja una gran equis con marcador de color vivo. De ésta manera, los días en que se te olvide escribir al ver el calendario lo recordarás y te obligarás a ti mismo a cumplirlo.
  2. Trata de sentarte a escribir siempre a la misma hora, pero no solo en un computador o cuaderno, sino usando cualquier herramienta que te permita escribir (un pedazo de hoja que encuentres en el suelo, la parte de atrás de tus cuadernos del cole o incluso en una servilleta). Enséñale al cerebro que, cada vez que veas un papel, debes escribir. Sea cual sea el lugar en el que estés, aun si tan solo se trata de una oración de cuatro palabras, escríbela sobre lo que encuentres. Luego de los veintiún días puedes variar la hora, pero mientras estás en ellos mantente firme, la idea es crear una rutina. 
  3. Recorta papeles de colores brillantes y sobre ellos, cada día, anota las diferentes ideas que te lleguen a la mente. Pueden ser sobre tu historia, acerca de escenas que deseas escribir o datos de los personajes. Incluso, si posees un blog, puedes escribir en esos papeles, con letras grandes, el título o tema de futuras entradas que piensas escribir. También puedes anotar cosas que no tengan nada que ver con tu historia o blog, como enseñanzas de vídeos que has visto, frases que te han gustado o datos sobre algo que te interesa. Luego, cuando tengas todos estos papeles coloridos, pegalos sobre un espacio dedicado solo a ellos: Una pared, una cartelera, un rincón, una mesa, una ventana, un armario, lo que sea, pero siempre que escribas algo que sea importante para ti y quieras recordar, pegalo allí. 
  4. No tiene que ser obligatoriamente algo relacionado con tus novelas, se trata es de escribir y entre más fácil de escribir mejor, así que te aconsejo practicar con un diario de tu día a día. Esto requiere muy poco esfuerzo, tanto físico como mental, pero de igual manera ayuda mucho a crear el hábito. ¿Piensas que sería muy aburrido ponerte a escribir sobre eso? Pues la idea es escribir, sin importar si es algo maravillosamente novedoso o no, pero si no te motiva lo suficiente entonces prueba con un diario de sueños o un documento donde escribas las cosas que aprendes de los vídeos que ves en youtube. Pero asegúrate de hacerlo durante veintiún días.
  5. ¡No juegues a cansarte! No te fuerces a escribir un testamento en los primeros tres días, ni dediques 23 de las 24 horas a sentarte con un lapicero en la mano sin hacer nada más, así solo te fatigarás y no llegarás a ningún lado: Ni tu mente ni tu cuerpo están acostumbrados a ese tipo de esfuerzo, debes ir adaptándolo poco a poco, no de golpe. Repite conmigo: Primero camino, luego corro. Las primeras dos semanas, con que solo escribas en tu diario lo que hiciste durante el día, bastará.

Siembra un acto y cosecharás un hábito. Siembra un hábito y cosecharás un carácter. Siembra un carácter y cosecharás un destino. 

Con 21 días se forma un hábito y con 66 se refuerza, dándole la profundidad necesaria para asegurar los avances logrados. Puede que luzca como algo muy sencillo, pero esto cambia vidas: creando nuevos hábitos positivos reemplazas los malos hábitos que solo te restan productividad, desaprovechando el potencial neuronal del que eres poseedor. La clave del éxito reside en eso: Potenciar tu cerebro. ¿Y cómo lo potencias? Mediante los hábitos que generes, por lo que si quieres lograr tus metas será mejor que empieces a observar tu rutina diaria y cambiar esos hábitos que no te ayudan a avanzar hacia ninguna parte. 

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