The Wattpad Avengers - Blog de Reseñas y Ayuda a Escritores: Hábitos raros = Escritores normales

Hábitos raros = Escritores normales

La mayoría de los escritores que conozco cuenta con alguna manía inusual a la hora de inspirarse, incluyéndome. Mi mejor amiga, por ejemplo, suele atiborrarse de ideas creativas mientras friega los platos. Otra amiga solo escribe en su ipod, no en la computadora (Ha escrito novelas completas en ese aparato) y, en mi caso, tengo la necesidad de escribir mis capítulos primero a mano y luego reescribirlos tres veces en la computadora. Hasta no haberlo hecho, no me siento satisfecha.

Sin embargo, éstas pequeñas manías palidecen al ser comparadas con los hábitos de algunos escritores famosos: 
Víctor Hugo
Las distracciones son el mayor enemigo de la productividad; eso él lo sabía muy bien. Por esa razón, para evitar sentirse tentado a salir a divertirse, hacía que su mayordomo escondiera su ropa, de manera que no le quedaba otra opción más que escribir. Sí, Víctor escribió Los Miserables y Nuestra señora de París completamente desnudo. Radical pero efectivo, ¿te animarías a probarlo? 

Demóstenes
Si pensabas que el primer hábito era extremo, tienes que leer éste: Para evitar la tentación de salir a las calles, Demóstenes (famoso orador griego) rasuraba la mitad de su cabeza para sentir tanta verguenza que no pudiera abandonar su casa. Durante ese tiempo nacían sus grandes discursos retóricos. Además, él no nació con la habilidad oratoria por la que se le conoceria después. Oh no; tuvo que recurrir a cierta técnica para que sus discursos dejaran de ser objeto de burla. ¿Puedes imaginar a qué técnica me refiero? Hablaba con piedras en la boca. El fin justifica los medios.
Ernest Hemingway
De éste escritor, según parece, se cuentan muchas cosas inusuales: Que se motivaba afilando los veinte lápices a su alcance, solo escribía de pie (apoyando el papel cebolla sobre un librero en su recamara y moviéndose solo para cambiar de posición y apoyarse en otro pie) y se forzaba a plasmar 500 palabras diarias. No sé ustedes, pero de solo pensarlo me duelen las piernas. 
James Joyce
Según Joyce, para escribir algo verdaderamente bueno, solo debes escribir tres oraciones por día. Tardó 17 años en escribir Finnegans Wake, pero el éxito que obtuvo quizá certifica la veracidad de su creencia. 

Friedich Schiller
¿Recuerdan que una entrada pasada mencioné que comer manzanas sirve para obtener inspiración? Bueno, todo debe tener su lado Creepy:  Friedich usaba el olor de las manzanas podridas para inspirarse mientras escribía.
Alejandro Dumas
Siguiendo el hilo de las manzanas, Dumas se sentaba todas las mañanas frente al arco del triunfo (París) a comerse una en busca de inspiración. También poseía el vicio de clasificar sus escritos por color, según el tipo de obra que fueran: La poesía era escrita sobre papel amarillo, los artículos en papel rosa y las novelas en papel azul. 

Miguel de Cervantes
Muchos se inspiran mientras se bañan, pero pocos llevan eso hasta el nivel de Cervantes; para obtener ideas creativas, se sentaba en una tina llena de agua helada. De todas las técnicas que he mencionado en la entrada, creo que ésta es la que más se me antoja probar. 

Vladimir Nabokov
Gustaba de escribir sobre fichas bibliográficas. Tanto así que una de sus obras fue escrita usando más de dos mil fichas pequeñas. Ya saben: Si no os gusta usar cuadernos, deberíais probar con fichas; algo deben de tener para que Nabokov escribiera en ellas. 
John Steinbeck
Él, creo, habría defendido hasta morir mi anterior entrada sobre la escritura a lapiz, pues se negaba a escribir de ninguna otra forma.  Todo lo suyo era a lápiz. Para acabar el manuscrito de Las uvas de la ira se gastó 500 lápices.
¿Y ustedes? ¿Cuáles son sus manías?

5 comentarios :

  1. Pues creía que no tenía ninguna manía, pero ahora que me he puesto a pensar, sí que tengo una: mirar por la ventana. No puedo evitarlo, ya sea en clase, en el coche, en un piso, etc. Cuando me bloqueo, levnato la mirada en busca de una ventana, es como si las respuestas estuvieran detrás del cristal.
    Me ha gustado mucho la entrada, nos vemos

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    1. Esa es una bonita manía n.n Gracias por compartirla, es una alegría que te gustara la entrada. ¡Feliz día, Teresa!

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  2. A mi me inspira el estrés de la universidad, jaja y mi depresión hace años hizo la misma función. Bueno algo positivo tenía que salir de ello, muy buena entrada :)
    ¡Feliz Año Nuevo!

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  3. Pues yo solo me inspiro cuando estoy acostada en una cama. Miro al techo unos minutos y como es de un solo color me parece aburrido, tanto que suelo imaginar otros colores mas bonitos y me pongo a pensar en mis novelas y luego todo surge (?

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  4. Muy buena la entrada y precioso el blog, estoy leyendo desde hace rato y es muy rico e interesante. No sé si tengo manías. Solo me siento y escribo, en la computadora. Ahora ya casi nada a mano. Eso sí, tiene que ser en un buen rincón que tengo armado sino me levanto seguido. Me gusta escribir por horas y cuando salen mejores cosas es luego de dos horas de estar escribiendo.

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